
Tras la reciente publicación del Informe sobre Turquía 2025, las preocupaciones relativas al continuo deterioro del Estado de derecho y de los derechos humanos en Turquía siguen ocupando un lugar central en el debate político europeo. Sin embargo, en el contexto de los desafíos de seguridad global y de las cumbres de la OTAN que continúan celebrándose, la Unión Europea sigue profundizando su cooperación con Ankara en cuestiones fundamentales como la migración, la seguridad y la defensa.
Para analizar esta compleja dinámica, nos reunimos con Vladimir Prebilič, miembro del Parlamento Europeo (eurodiputado) por el grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea (Verdes/ALE) y ponente en la sombra del Informe sobre Turquía 2025. En una entrevista exclusiva, Prebilič ofreció una visión franca sobre la posición del Parlamento Europeo, la capacidad de influencia de la UE y el carácter innegociable de los valores democráticos.
El equilibrio: geopolítica frente a valores democráticos
Una de las cuestiones más acuciantes en las relaciones entre la UE y Turquía es si los intereses geopolíticos están empezando a prevalecer sobre los valores democráticos fundamentales. El eurodiputado Prebilič reconoció las tensiones existentes entre las distintas instituciones de la UE en torno a esta cuestión y señaló que, mientras la Comisión Europea y el Consejo suelen desenvolverse por las aguas pragmáticas de la geopolítica, el Parlamento Europeo sigue siendo un firme pilar en la defensa de los derechos humanos.
«No estamos satisfechos con que la Comisión siga apoyando de alguna manera al Gobierno de Ankara e intente sortear los últimos acontecimientos ocurridos en Turquía», declaró Prebilič.
Tras haber visitado recientemente la prisión de Silivri, una experiencia que describió como profundamente deprimente, Prebilič subrayó que el Parlamento Europeo seguirá vigilante. Describió la dinámica entre las instituciones de la UE como un escenario de «policía bueno, policía malo», en el que el Parlamento asume firmemente el papel de defensor de los derechos.
«La democracia y los valores democráticos nunca pueden intercambiarse por ningún tipo de interés geopolítico», afirmó.
Aplicación de las sentencias del TEDH: el poder de influencia de la UE
A pesar de las reiteradas sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), algunas personas en Turquía siguen siendo encarceladas por motivos que el Tribunal ya ha considerado ilegales. Preguntado sobre qué más puede hacer la UE para garantizar la aplicación efectiva de estas sentencias, Prebilič señaló directamente la influencia económica y diplomática de la que dispone la Comisión Europea.
Identificó dos herramientas principales para ejercer presión:
Liberalización de visados: «Turquía quiere conseguir una llamada política de liberalización de visados. Mi consejo a la Comisión sería: “Sí, hablemos de ello, pero cumplan estas y aquellas condiciones”».
Cooperación económica: Al referirse a la integración del mercado y a los enfoques en materia de aranceles, Prebilič señaló que un mayor acceso al mercado europeo debe ir acompañado de condiciones relativas al Estado de derecho. «Si socavamos el Estado de derecho, socavamos la democracia, y eso significa que socavamos la esencia de todo aquello que defendemos», advirtió.
Los derechos de las mujeres y el Convenio de Estambul
El hecho histórico de que Turquía fuera el primer país en ratificar el Convenio de Estambul contrasta fuertemente con su retirada del convenio en 2021. Al referirse a las recientes detenciones de estudiantes y madres, así como a las denuncias de trato degradante, Prebilič expresó su profunda decepción.
Presentó la protección de los derechos de las mujeres y de los grupos vulnerables no solo como una obligación jurídica, sino también como la prueba definitiva del liderazgo político.
«La actitud de una persona se mide a través de cómo trata a la parte vulnerable de la sociedad», explicó Prebilič. «Si eres un buen estadista, nunca dejarías atrás a una persona vulnerable; la protegerías».
Aunque reconoció que se trata de una cuestión interna, aseguró que la Unión Europea seguirá prestando mucha atención a estos acontecimientos y apoyará activamente las mejoras.
El uso indebido de la legislación antiterrorista
El Informe sobre Turquía 2025 aborda la aplicación generalizada de la legislación antiterrorista en Turquía. Sin embargo, los críticos han señalado ciertas omisiones en relación con grupos específicos, como la criminalización de la asistencia humanitaria prestada a personas acusadas de tener vínculos con el movimiento Gülen. Prebilič reconoció que la omisión de determinados movimientos fue un «compromiso» alcanzado durante la elaboración de las resoluciones, pero fue contundente al referirse a la cuestión central.
Basándose en su experiencia como profesor universitario y en su trabajo anterior con el Consejo de Europa, Prebilič sostuvo que una dependencia excesiva de medidas de seguridad amplias a costa de los derechos humanos constituye un fracaso de la gobernanza.
«Cuando las autoridades le exigen que ponga sus derechos personales y humanos en la balanza frente a la seguridad, entonces algo no funciona dentro del país», afirmó.
Al recordar un debate que mantuvo en el pasado con el exministro del Interior turco Süleyman Soylu, Prebilič reiteró su postura: combatir el terrorismo es esencial, pero no debe utilizarse como pretexto para amenazar a los ciudadanos.
«Veo que esta legislación puede utilizarse indebidamente incluso para “gestionar” a diferentes tipos de personas dentro de la sociedad. Este no es el camino correcto», concluyó.
Vea la entrevista completa en nuestro canal de YouTube.
ASSEDEL