
Estamos orgullosos de compartir que la mesa redonda de ASSEDEL, «La crisis de la vivienda: impacto social e implicaciones políticas», tuvo lugar el miércoles 17 de diciembre en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, organizada conjuntamente con el eurodiputado Ciaran Mullooly (Renew Europe), vicepresidente de la Comisión HOUS del Parlamento Europeo. El evento tuvo como objetivo analizar los desafíos actuales y las posibles soluciones a la crisis de la vivienda en Europa desde una perspectiva social y basada en los derechos humanos, reuniendo a responsables políticos, representantes institucionales, actores de la sociedad civil e instituciones financieras. La mesa redonda abordó la vivienda no simplemente como una cuestión de mercado, sino como un desafío fundamental de carácter social y de derechos humanos, con especial atención a los jóvenes, los grupos vulnerables y la sostenibilidad a largo plazo de los sistemas de vivienda en toda Europa. En particular, los ponentes destacaron el carácter estructural de la crisis, caracterizada por una oferta insuficiente, el aumento de los costes, la fragmentación de las políticas nacionales y la débil aplicación de los marcos jurídicos existentes a nivel de los Estados miembros.
Tuvimos el honor de contar con la participación de algunos de los principales expertos en la materia.
Intervención de Ciaran Mullooly: asequibilidad de la vivienda y fragmentación de las políticas
Ciaran Mullooly es un eurodiputado irlandés del grupo Renew Europe. Durante su intervención, el eurodiputado Mullooly subrayó la creciente realidad de personas que no son propietarias de una vivienda, que no esperan llegar a serlo nunca y que viven en condiciones de vivienda precarias o inadecuadas. Destacó cuestiones clave, entre ellas el desequilibrio estructural entre las necesidades de vivienda y la oferta, el hecho de que las nuevas viviendas sean en gran medida inasequibles para los hogares con ingresos medios y bajos, y las prolongadas listas de espera para acceder a viviendas sociales.
Mullooly también señaló que las políticas nacionales de vivienda suelen estar condicionadas por ciclos políticos cortos, lo que conduce a estrategias fragmentadas y a una acción insuficiente. Aunque existen marcos legislativos a nivel de la UE y nacional, su aplicación por parte de los Estados miembros sigue siendo una de las principales debilidades.
Intervención de Aurora Floridia: la vivienda como derecho humano fundamental
Aurora Floridia, miembro italiana de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa y autora de «Analysis and guidelines to guarantee the right to housing», presentó la vivienda explícitamente como un derecho humano universal, basado en el derecho internacional y en la Carta Social Europea, aunque la describió como «uno de los derechos más desatendidos de nuestro tiempo». Con demasiada frecuencia, la vivienda se considera principalmente una mercancía o un activo financiero, en lugar de un bien social.
Floridia presentó los tres pilares fundamentales de la Resolución 2626: (1) una evaluación de la situación actual de la vivienda en Europa, (2) un sólido marco jurídico internacional, y (3) la identificación y el intercambio de buenas prácticas para orientar políticas de vivienda eficaces. Entre los ejemplos de buenas prácticas se incluyeron el modelo de vivienda social de Viena y el distrito de Vauban en Friburgo, que ilustran cómo las políticas de vivienda pueden integrar la asequibilidad, la inclusión social y la movilidad sostenible.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE) pide a los Estados miembros del Consejo de Europa que adopten medidas inmediatas, entre ellas tratar la vivienda como un derecho humano y no como una mercancía, invertir en vivienda social y asequible, introducir y aplicar una regulación de los alquileres y garantizar el acceso de los hogares vulnerables a una vivienda sostenible y adecuada.
Intervención de Johannes Boehmer: instrumentos financieros y diferencias regionales
Johannes Boehmer, vicegobernador de Desarrollo Social del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa (CEB), explicó el carácter específico y regional de los desafíos relacionados con la vivienda en Europa y la correspondiente necesidad de soluciones políticas adaptadas. Subrayó la misión del CEB de apoyar iniciativas de vivienda social y asequible en los Estados miembros mediante el fortalecimiento de la inclusión social y la resiliencia, con el objetivo de garantizar que ningún grupo quede excluido.
En referencia al análisis de las brechas del mercado «Social and Affordable Housing in Europe», destacó la diferencia entre la vivienda social, dirigida a los grupos con menores ingresos, es decir, a los hogares situados en el primer cuartil de ingresos, y la vivienda asequible, destinada a hogares con ingresos inferiores a la media, es decir, a los hogares situados en el segundo cuartil de ingresos. Asimismo, señaló claras diferencias estructurales y económicas entre las distintas regiones, con los países del sur de Europa invirtiendo poco en vivienda social y centrándose más en la vivienda asequible, mientras que Europa Central y Oriental continúa enfrentándose a desafíos derivados de la privatización masiva de viviendas en el pasado.
El CEB desempeña un papel clave en la financiación de proyectos sociales de gran impacto que mejoran la inclusión y la resiliencia y contribuirá a encontrar soluciones para los grupos más vulnerables. Sin embargo, Boehmer señaló desafíos como la falta de interés del sector privado por la vivienda destinada a hogares de bajos ingresos, lo que a menudo hace necesarios los fondos de subvención para que los proyectos sean viables, así como el hecho de que muchos proyectos municipales de vivienda sean demasiado pequeños para atraer financiación de los bancos de desarrollo. Subrayó la importancia de trabajar con entidades agregadoras a nivel nacional o internacional para ampliar la escala de las intervenciones.
Intervención de Henrik Kristensen: la Carta Social Europea y el derecho a la vivienda
Henrik Kristensen es jefe del Departamento de Derechos Sociales de la Dirección de Derechos Sociales, Salud y Medio Ambiente del Consejo de Europa. Destacó que la Carta Social Europea, vinculante para 42 de los 46 Estados miembros del Consejo de Europa, incluidos todos los Estados miembros de la UE, establece una jurisprudencia detallada y autorizada sobre diferentes aspectos del derecho a la vivienda.
El artículo 31 constituye la lex specialis en materia de vivienda, con tres obligaciones fundamentales: (1) promover el acceso a una vivienda de nivel adecuado, (2) prevenir y reducir el sinhogarismo y (3) garantizar la asequibilidad de la vivienda.
También se debatieron las causas estructurales de la crisis, entre ellas la excesiva atención a la propiedad privada de la vivienda, que conduce a una oferta insuficiente de viviendas, y la pobreza energética. La falta reiterada de acceso a la electricidad o a la calefacción constituye una vulneración de la Carta y ocupa un lugar cada vez más central en la crisis de la vivienda.
Intervención de Andrea Colantonio: el papel de la plataforma del BEI
Andrea Colantonio, economista principal de la División de Desarrollo Urbano del Banco Europeo de Inversiones (BEI), presentó el primer plan de acción de la UE en materia de vivienda, estructurado en torno a tres prioridades fundamentales. Uno de los principales objetivos es apoyar la renovación del parque de viviendas existente, gran parte del cual está envejecido y permanece vacío debido a los elevados costes de renovación, junto con medidas destinadas a reforzar la oferta de vivienda.
El plan también destaca la innovación como un desafío que a menudo se pasa por alto, señalando que el sector de la construcción ha tardado en modernizarse. Para abordar las brechas de financiación, el BEI pretende cofinanciar fondos de la UE, incluidos los fondos de cohesión, en apoyo de una vivienda sostenible y asequible. Además, una plataforma específica prestará apoyo a los promotores de proyectos del sector de la construcción mediante orientación, visibilidad y acceso a financiación.
Sin embargo, la financiación por sí sola no es suficiente. Colantonio subraya la necesidad de contar con instituciones sólidas y de involucrar a intermediarios financieros para garantizar una aplicación eficaz.
Intervención de Emmanuel De Lutzel: una perspectiva de la sociedad civil
En representación de la sociedad civil, Emmanuel De Lutzel, representante responsable de Asuntos Europeos de Habitat & Humanisme, expresó opiniones encontradas sobre el plan de vivienda asequible de la UE.
Como aspecto positivo, señaló que el plan representa un paso concreto hacia una coordinación a nivel de la UE, reconoce explícitamente el sinhogarismo como una prioridad política y fomenta el intercambio de buenas prácticas, al tiempo que promueve el desarrollo de un lenguaje común en materia de políticas.
Sin embargo, también identificó varias deficiencias importantes. El plan no menciona la economía social ni el tercer sector, a pesar de su importante papel, su capacidad de innovación y el hecho de que emplean aproximadamente al 6 % de la población activa europea. Asimismo, no incluye a los ciudadanos como participantes activos en las soluciones habitacionales. Además, la ausencia de un presupuesto específico plantea dudas sobre si el plan podría permanecer en gran medida como una declaración de intenciones en lugar de convertirse en un instrumento operativo. También existe una falta de calendario, objetivos o marco de aplicación claros, y los mecanismos para involucrar al tercer sector en el futuro siguen sin estar definidos.
En definitiva, el debate puso de relieve que la crisis de la vivienda en Europa constituye un desafío complejo, sistémico y basado en los derechos. Si bien se están produciendo avances mediante iniciativas a nivel de la UE, instrumentos financieros e intercambios de buenas prácticas, persisten importantes deficiencias en la aplicación de las políticas, la asequibilidad y la inclusión de la sociedad civil. El debate hizo hincapié en la necesidad urgente de tratar la vivienda como un derecho humano, garantizar el acceso a viviendas sociales y asequibles y desarrollar soluciones sostenibles y preparadas para el futuro que aborden las disparidades regionales, los efectos del cambio climático y las necesidades de los grupos vulnerables. El evento reafirmó la importancia de la colaboración entre responsables políticos, instituciones y ciudadanos para crear un entorno de vivienda más equitativo y resiliente en toda Europa.

















ASSEDEL