
Ochenta y un años después del final de la Segunda Guerra Mundial, el Consejo de Europa sigue siendo uno de los pilares fundamentales del continente para la protección de los derechos humanos, la promoción de la democracia y la defensa del Estado de Derecho. Como país fundador y sede de la institución, Francia desempeña un papel especialmente importante dentro de esta organización. Durante una reciente reunión con el Embajador de Francia ante el Consejo de Europa, surgieron varios temas clave relacionados con la misión de la Representación francesa y los desafíos a los que se enfrenta Europa en la actualidad.
Una misión basada en la diplomacia y los valores democráticos
La Representación Permanente de Francia actúa en nombre del Ministerio de Europa y de Asuntos Exteriores de Francia. Su misión principal consiste en participar en el trabajo diario de los órganos del Consejo de Europa, especialmente del Comité de Ministros, garantizando que las posiciones y los valores de Francia se reflejen en las decisiones, recomendaciones y procedimientos de seguimiento.
El Embajador subrayó una verdad sencilla pero fundamental:
<strong>«Defender los derechos humanos es política».</strong> Sin instituciones sólidas, educación y compromiso político, los sistemas democráticos pueden colapsar.
La diplomacia, destacó, sigue siendo la herramienta más importante para prevenir los conflictos. No se trata simplemente de un protocolo, sino de un mecanismo para la comprensión, la negociación y, en última instancia, la paz. En sus palabras, la diplomacia es «una manera de hacer las cosas» y de proteger a las sociedades democráticas de caer en la violencia.
Desafíos actuales: Rusia, Ucrania y la fragilidad de la democracia
El contexto geopolítico actual condiciona profundamente el trabajo del Consejo de Europa. Desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia y su posterior expulsión del Consejo, la institución se enfrenta a una presión sin precedentes. La guerra ha puesto de manifiesto la fragilidad de los sistemas democráticos de la región y la urgencia de defender los valores fundamentales que el Consejo fue creado para proteger.
El Embajador señaló que países como Rusia, Georgia, Azerbaiyán y Türkiye siguen siendo motivo de preocupación en materia de derechos humanos. Algunas democracias de la región se encuentran amenazadas por el deterioro interno, las presiones externas, la desinformación, los ciberataques masivos y las interferencias políticas. «No podemos enviar al ejército», enfatizó; en su lugar, el Consejo recurre a la diplomacia, a instrumentos jurídicos y al compromiso político para proteger los derechos humanos y los principios democráticos.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos: cumplimiento y desafíos
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) sigue siendo una de las instituciones más poderosas del Consejo de Europa. Sin embargo, su eficacia depende de la voluntad de los Estados miembros de ejecutar sus sentencias.
Algunos Estados no cumplen plenamente con ellas. Por ejemplo:
- Miles de sentencias relativas a Rusia siguen sin ejecutarse.
- Türkiye continúa enfrentándose a preocupaciones, incluidos casos relacionados con presos políticos y con la ejecución de sentencias fundamentales:
- Osman Kavala, filántropo turco y representante de la sociedad civil, permanece encarcelado desde 2017 a pesar de dos sentencias vinculantes del TEDH que ordenan su puesta en libertad. Su caso ilustra las dificultades para hacer cumplir las decisiones en materia de derechos humanos y los riesgos más amplios para la sociedad civil cuando la independencia judicial se ve comprometida.
- Yalçınkaya, un juez turco destituido durante las purgas posteriores a 2016, vio su caso examinado por el TEDH, que determinó que su destitución era contraria a la ley. El caso pone de relieve problemas estructurales del poder judicial en Türkiye y las dificultades para garantizar el cumplimiento de las sentencias de Estrasburgo.
- Azerbaiyán se enfrenta a críticas por la persecución política y los ataques contra la sociedad civil.
El Embajador destacó que el Consejo de Europa debe gestionar estas situaciones difíciles manteniendo al mismo tiempo el compromiso diplomático.
Presiones internas dentro de la UE
Francia también tiene una responsabilidad particular porque el Consejo de Europa y la Unión Europea están profundamente interconectados. Sin embargo, existen tensiones. Algunos Estados miembros de la UE, como Hungría, cuestionan regularmente las posiciones de la UE, generando presión y complicando la búsqueda de consenso dentro del Comité de Ministros, donde un representante actúa en nombre de todos los Estados de la UE.
Sanciones y la línea roja con Rusia
El Embajador dejó claro que las acciones de Rusia cruzaron una línea roja histórica. La decisión del Consejo de Europa de suspender primero a Rusia y posteriormente expulsarla marcó un momento significativo, uno de los más trascendentales en la historia de la organización. Esta decisión refleja una comprensión más amplia de que las violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional no pueden ser toleradas.
Educación: la base de la resiliencia democrática
Uno de los mensajes destacados del Embajador fue la importancia de la educación. Según él, la educación constituye la principal solución a largo plazo para construir una resiliencia democrática. Sin ciudadanos formados que comprendan sus derechos, responsabilidades y la importancia de las instituciones democráticas, «todo se derrumba».
Conclusión
La Representación Permanente de Francia ante el Consejo de Europa desempeña un papel fundamental a la hora de afrontar realidades políticas complejas, al tiempo que defiende los valores que han guiado a la institución desde su creación. En un mundo marcado por conflictos, desinformación, retrocesos democráticos y tensiones geopolíticas, el Consejo de Europa sigue siendo más esencial que nunca.
A través de la diplomacia, el derecho y el compromiso político, Francia trabaja para preservar el tejido democrático de Europa, garantizar que los derechos humanos sigan ocupando un lugar central en la identidad europea y promover la ejecución de sentencias fundamentales del TEDH, incluidas las relativas a Osman Kavala y Yalçınkaya, que simbolizan la lucha continua por la justicia y el Estado de Derecho en los Estados miembros.
ASSEDEL